Confesiones de un granjero industrial reformado, Parte 1

Cover-Design-Reforming-211x300Hoy en Blogdisidente estrenamos nuevo invitado con una entrevista llena de revelaciones inesperadas sobre los métodos de la agricultura moderna. Harry Stoddart fue entrevistado por Food Integrity Now el pasado 20 de diciembre. Harry es un granjero canadiense y autor del libro Real dirt: Confessions of a reforming industrial farmer”, en el que describe cómo pasó de ser un ganadero convencional de cerdos a adoptar un modelo al estilo de Joel Salatin para la cría de ganado basado en pastos. En esta primera parte Harry nos cuenta su experiencia con cultivos de maíz transgénico.

¡Harry ha accedido generosamente a contestar las preguntas de los lectores de Blogdisidente! Como hemos venido haciendo hasta ahora, la entrevista está dividida en tres partes. Podéis ir dejando vuestras preguntas desde este momento en los comentarios de esta entrada o en los de cualquiera de las dos entradas siguientes (o en facebook). Esta entrevista se ha traducido con permiso de Food Integrity Now.

Carol Grieve: Hola y bienvenidos a Food Integrity Now [Alimentación Íntegra Ya]. Soy Carol Grieve, vuestra anfitriona. En Food Integrity Now nuestra misión es la de librar al mundo de los cultivos transgénicos y de la agricultura química. Proporcionamos alternativas seguras para alimentar al planeta, de manera que puedas asegurar un entorno próspero, nutritivo y seguro para tus hijos y nietos. Si quieres saber más sobre lo que hacemos, visítanos en www.foodintegritynow.org y échale un vistazo a nuestra página web. Nuestro invitado de hoy es Harry Stoddart. Harry es un granjero de sexta generación, con dos décadas de experiencia llevando su propia granja. Sus logros incluyen una granja convencional de cría de cerdos, 1000 hectáreas de cultivos gestionados primero de forma convencional y después con certificación ecológica, un huerto ecológico para venta en el mercado, y una explotación ganadera basada en pastos para la producción de vacuno, cordero y aves. Harry ha escrito recientemente un libro titulado “Real Dirt: Confessions of a reforming industrial farmer” [N. del T. La traducción del titulo sería “Auténtica tierra: Confesiones de un granjero industrial reformado”, aunque la palabra “dirt”en inglés tiene el doble significado de “tierra” y ”porquería”]. Éste es el primer libro que aborda el tema desde la perspectiva de un granjero que ha sido tanto convencional o industrial como certificado ecológico. Harry, bienvenido al programa.

Harry Stoddart: Gracias Carol.

Carol Grieve: Es estupendo tenerte aquí. Tengo mucha curiosidad por saber tu historia. Cuéntanos un poco cómo empezaste a ser granjero y cómo hiciste la transición hacia la agricultura ecológica.

Harry Stoddart: Mi comienzo como granjero es probablemente el más común. Cogí las riendas de la explotación de cría de cerdos de mis padres después de graduarme en la universidad, y continué con ella durante varios años. Realicé una gran reforma, y después el mercado del cerdo calló en picado, así que decidimos salir del negocio del cerdo. Continuamos con cultivos, y al mismo tiempo comenzamos a experimentar un poco con la agricultura ecológica. Cogimos unas tierras en las que podíamos obtener certificación ecológica de forma inmediata, y teníamos un vecino que estaba metido en serio en la producción de cultivos ecológicos. En un principio la producción ecológica era una pequeña porción, pero a principio de los años 2000 convertimos el 100% de nuestras tierras, nos asociamos con ese vecino, y entre los dos teníamos unas 1000 hectáreas de cultivos con certificación ecológica, dependiendo del año un poco más o un poco menos. Y a partir de ahí nos dedicamos exclusivamente a los cultivos durante 5 ó 6 años. Entonces empecé a observar que realmente necesitábamos dedicar más tiempo a leguminosas o abonos verdes. Necesitábamos también más estiércol, así que decidí cambiar de dirección y añadí ganado de nuevo a la explotación. Comenzamos con un pequeño rebaño de vacas  y con unas pocas ovejas, y según avanzamos con eso finalmente decidimos basarnos al 100% en los pastos. Vacuno 100% alimentado con pastos, cordero 100% alimentado con pastos, cerdo criado en pastos y  aves criadas en pastos, que vendíamos directamente a los consumidores. Si conoces a Joel Salatin y sus métodos, él fue uno de nuestros mentores. Estamos siguiendo muchos de los métodos y técnicas sobre las que Joel ha escrito a lo largo de los años.

Carol Grieve: Entonces, cuando eras un granjero convencional, ¿utilizabas cultivos transgénicos, Roundup [N. del T. El Roundup es un herbicida cuyo principio activo es el glifosato, y que se utiliza de forma masiva en la actualidad], y todas las cosas que utilizan los grandes granjeros de la industria agrícola?

Harry Stoddart: Si, nombra el pecado, que yo lo he cometido. Cultivé maíz transgénico el primer año que salió a la venta aquí en Canadá. El Roundup es uno de los herbicidas que todos los agricultores usan. La granja de cría de cerdos era una instalación de confinamiento, teníamos jaulas de parto, boxes de gestación. Básicamente todo aquello por lo que los granjeros han sido acusados, yo lo he hecho en un momento u otro. Ésa es una de las razones por las que he utilizado la frase “confesiones de un granjero industrial reformado” en el título de mi libro. Vamos, que he pasado por todo ello.

Carol Grieve: Y entonces, ¿Qué ocurrió en tu vida para que hicieras el cambio? ¿Te diste cuenta de lo que los cultivos transgénicos estaban haciendo? Desde el punto de vista de un granjero, ¿qué opinión tenías sobre lo que estabas cultivando? ¿Creías que ibas a tener mejores cosechas utilizando este método? Me gustaría meterme en tu cabeza como granjero convencional, saber cuál era tu pensamiento. 

Harry Stoddart: El primer maíz transgénico que hubo fue el maíz Bt para el taladro del maíz, que ataca principalmente a los tallos de las plantas. La compañía que lo producía había estado cultivando una serie de parcelas demostrativas durante un par de años antes de empezar a distribuir el maíz, para publicitarlo. Podías ver las dos variedades, con y sin Bt, una al lado de la otra. Se podía ver la diferencia, el maíz se sostenía más alto, había una diferencia en producción medible la mayoría de los años, así que para mí se reducía a obtener unos cuantos kilos  más de producción por hectárea, que fácilmente pagarían el incremento en el precio de la semilla. Estamos hablando del año 1997, cuando el precio del maíz no era precisamente maravilloso, y tenías que estar ahorrando hasta el último céntimo. El maíz Bt era uno más de los recursos de los que disponías. Se publicitaba como una simple inserción de la producción de la proteína Bt, que proviene de una bacteria, lo cuál es cierto. Cuando me metía en aquellos campos con la cosechadora, no me hacía falta pesar la cosecha para saber que el rendimiento era mayor, lo podías ver con tus propios ojos, mirando el cultivo, y era más fácil de cosechar. Los tallos se sostenían mejor, no tenías mucho problema con el acame, que ocurre cuando los tallos se tumban antes de que hagas la cosecha. Desde el punto de vista convencional era una herramienta más, una herramienta que se pagaba a sí misma con creces. Por eso no me sorprende que se haya convertido en algo tan ubicuo. La mayoría de las hectáreas de maíz plantadas en América del norte, entre el 85 y el 87%, corresponden a algún tipo de modificación genética. La mayoría de las variedades son o bien Bt o tienen algún tipo de resistencia a herbicidas.

Carol Grieve: ¿Alguna vez te preocupó el proceso? ¿Que inyectar un pesticida en el propio maíz, no estabas preocupado por lo que pudiera ocurrir al ser consumido?

Harry Stoddart: Nos dijeron que era seguro. Yo fui a una de las mejores universidades convencionales aquí en Canadá, la Universidad de Guelph. Algunos de mis compañeros de clase estaban investigando sobre la creación de cultivos transgénicos, y el pensamiento en ese momento era que sencillamente estabas insertando un gen que producía una proteína, es decir, el insecticida Bt. Esto es una toxina que afecta al estómago de los insectos, y que es bastante específica para la familia de los lepidópteros. La química del estómago de un insecto es completamente distinta de la del estómago de un mamífero. Por eso el pensamiento de la época era que esta toxina era un añadido a la planta bastante inocuo. Lo que hacían era seleccionar eventos, así es como llaman a las inserciones de genes exitosas, que expresaran la proteína Bt más en los tallos y en las raíces y menos en las mazorcas. Habían creado una buena historia para que te pudieras convencer a ti mismo de que realmente no estabas haciendo nada que pudiera ser particularmente perjudicial.

Carol Grieve: Y después, ¿en qué momento decidiste que sí era perjudicial?

Harry Stoddart: Ha sido algo gradual, a medida que más y más investigaciones se hacían públicas. Yo no soy un activista, no voy denunciando inmediatamente todas las nuevas tecnologías que van apareciendo. Siempre supimos que no eran particularmente precisos a la hora de insertar estos genes. La técnica que utilizan se llama “pistola de oro”, que consiste en  disparar partículas de oro o wolframio contra el núcleo de una célula. Solo un evento de cada mil se realiza con éxito. Empezamos a oír preguntas sobre algunas de las suposiciones de seguridad. Hubo un estudio que se publicó hace un par de años, realizado en un hospital universitario de aquí, que muestra cómo la toxina Bt no se digiere por completo en el aparato digestivo humano, de modo que una fracción llega a la sangre. Y no solo eso, sino que puede cruzar la placenta y llegar a la sangre del bebé en el útero. Este hecho contradice una de las suposiciones fundamentales sobre por qué es seguro introducir Bt. Una vez que eliminas una de las suposiciones de seguridad, desde mi punto de vista estás echando abajo el resto de las suposiciones. Por eso comencé a profundizar en qué consisten exactamente las pruebas de seguridad. Es un proceso que es meticuloso hasta el punto de comprobar que no existen ninguno de los problemas que sabemos que podrían ocurrir, pero no está diseñado para encontrar ningún problema sobre el cuál no sepamos nada. Si miras a cualquiera de los descubrimientos tecnológicos que se han hecho, verás que siempre encontramos problemas sobre los que no sabíamos nada en un principio. Piensa en la tecnología de rayos x. Si ibas a una zapatería en los años 50, te podían hacer una radiografía de tus pies con unos zapatos nuevos puestos para mostrarte que te valían. Finalmente nos dimos cuenta de que no era buena idea bombardear a la gente con rayos x sin motivo alguno. Lo mismo con la tecnología de refrigeración. Los CFCs fueron un gran avance comparados con el amoniaco, pero después descubrimos que estaban produciendo un agujero en la capa de ozono y tuvimos que pasar a usar otra cosa. Y esas son tecnologías relativamente sencillas. En cuanto empezamos a hablar de vida, y ecosistemas, realmente no sabemos tanto como la gente piensa. Sabemos que el código genético proporciona las instrucciones para la vida, nadie ha sido capaz de crear vida sin tener que utilizar vida ya existente y modificando los genes. No lo entendemos del todo. Esencialmente existe todo un ecosistema dentro de la célula del cuál el ADN es solo una parte. Estamos jugando con cosas que no entendemos por completo, y por eso yo decidí que no quería ser una cobaya en este experimento científico.

Carol Grieve: ¿Alguna vez te planteaste la integridad de alguna de esas compañías de biotecnología, teniendo en cuenta su historial?

Harry Stoddart: Yo soy incluso más cínico que eso. He trabajado en compañías y nunca vi que quebrantaran ninguna ley, pero una compañía existe esencialmente para producir beneficios, y puedes recortar en ética y convencerte a ti mismo de que aún estás en el lado bueno. Si consideramos Monsanto, el peor de la banda, y miramos a su historia corporativa, vemos que muchos de los problemas con el agente naranja relacionados con los niveles de dioxinas generados en su técnica de producción fueron encubiertos, y en ese caso se sabía que las dioxinas eran un problema. Pero lo encubrieron para poder vender millones de litros del producto al ejercito de Estados Unidos. No tengo mucha fe en que las corporaciones vayan a compartir con todo el mundo el conocimiento adquirido durante las pruebas que hacen.

carol-thumbCarol Grieve es la presentadora del programa de radio de Food Integrity Now. Carol es instructora de wellness, educadora en temas de alimentación, activista y artista. Food Integrity Now presenta a los invitados más influyentes en el movimiento por un cambio positivo y por una mayor integridad en el suministro de alimentos a nivel global. Su objetivo es proporcionar información precisa y de actualidad sobre temas relacionados con la alimentación y la salud.

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2 respuestas a Confesiones de un granjero industrial reformado, Parte 1

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