Entrevista con Edurne Ubani, de Eva Muerde La Manzana

edurne2852_cropHoy tengo el placer de presentaros a una gran amiga y compañera que seguro que muchos de vosotros ya conocéis. Encontré a Edurne por casualidad un día poco después de volverme de Estados Unidos, en Mayo de este año, cuando se me ocurrió de repente hacer una búsqueda de “Weston A. Price” en Google. Y mira por dónde, ahí estaban Edurne y su maravilloso blog, Eva Muerde La Manzana. Mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí que había alguien por aquí haciendo un trabajo como el que ella está haciendo. Su blog no solo es un estupendo recurso para cualquier cocinero, sino que además está lleno de información precisa y detallada sobre la importancia de acercarnos a nuestros ancestros en lo que a nuestra alimentación y hábitos de vida se refiere. Eso sí, prepárate para recibir información que retará casi cada uno de tus “condicionamientos dietéticos”. ¡Bienvenida, Edurne!

 ¿Qué llevó a Edurne Ubani a morder la manzana? Es decir, ¿cómo te metiste en todo esto del mundo paleo/WAPF? 

¿Quieres la versión corta o la larga? 🙂

Intentaré mantenerlo tan breve como sea posible, pero en realidad ha sido un viaje largo, y todavía no ha terminado. Para ello se podría remontar a mi niñez. Fui una niña normal, ni muy flaca ni gorda. Nunca había tenido problema con mi peso. Comía lo que quería, un poco de todo, mucha comida casera, pocos dulces. Padecí rinitis alérgicas desde muy pequeña, las típicas alergias primaverales, aunque bastante agudizadas y durante todo el año. Visita tras visita a distintos especialistas; sólo ofrecían la solución de tomar antihistamínicos, mis compañeros de viaje durante muchos años, y la esperanza de que cuando pasara la adolescencia se acabarían las alergias. Aparte de eso, anginas anuales con sus correspondientes tratamientos antibióticos y poco más.

En mi época adolescente paso 8 años estudiando en Londres. Mi alimentación allí, como es de esperar, es pésima. Por las mañanas me atiborro de cereales con leche semidesnatada, la comida del mediodía es, dentro de lo malo la más aceptable (aunque me pilla en plena época de las “vacas locas” y me hago vegetariana), y las cenas constan de algo frito acompañado de patatas, por supuesto también fritas. Vamos, un cuadro. 

Con 18 años me diagnostican con Síndrome del Ovario Poliquístico. A partir de este momento también me acompañan las pastillas anticonceptivas. Se me queda mucho en el tintero, y no es lugar para profundizar, pero creo que es importante aportar esta información de fondo para comprender de dónde venía. A partir de los 24 años mi salud aparente comienza a empeorar. No padezco ninguna enfermedad grave, pero me encuentro experimentando muchas molestias “sin importancia”, que sin embargo no me permiten vivir una vida “normal”. Los resfriados son constantes, trabajo con niños y me pegan todos y cada uno de sus catarros. Tengo acné adulto (en mi adolescencia tuve algún grano, pero fue cosa de poco) con quistes que pueden llegar a ser dolorosos. Mis niveles de energía van bajando. Los dolores de cabeza también son recurrentes. Y gradualmente comienzo a engordar. El proceso es lento, por lo que tampoco le doy mucha importancia y lo achaco a que tengo una pareja estable y al hecho de que me estoy asentando. Al fin y al cabo, es lo normal, ¿verdad? Es lo que le pasa a todo el mundo: te casas y te crece la tripa (y todo lo demás). Al menos, eso es lo que me decía a mí misma. Por supuesto, probé todo tipo de dietas. Perdía peso y cuando dejaba la dieta, recuperaba el doble. Hasta que llegó un momento en que tampoco era capaz de perder peso con estas dietas. Y seguía subiendo, hasta casi llegar a los 70 kilos. Soy bastante menudita: mido 1,64 cm y mi peso siempre había estado en torno a los 50 kg. 

Pero en realidad, y vanidades femeninas aparte, el peso y el acné no eran lo peor por lo que pasé en esa época: las necesidades constantes de comer para no marearme, la hinchazón y los gases todas las noches al acostarme, la falta de energía y la virulencia a la que había llegado mi alergia, tanto respiratoria como dermatológica, a pesar de estar tomando los antihistamínicos más potentes sin apenas mejoría y con muchos efectos secundarios, hacían de mí una persona triste y amargada. 

Ese fue mi punto de inflexión. Con 30 años no me veía capaz de seguir viviendo así y con la perspectiva de que, en lugar de mejorar, esto cada vez iba a peor. En ese momento, ya intuía que muchos de mis problemas tenían una base hormonal; lo que nunca se me había ocurrido es que ese pan casero que hacía con tanto mimo (porque desde mucho antes de comenzar con todo esto ya disfrutaba experimentando y fermentando, ¡ésta no es una locura reciente!) pudiera ser, al menos en parte, la razón de mis alergias y demás males. 

Mi primer paso fue dejar los anticonceptivos, y mis primeras investigaciones sobre desajustes hormonales no hacían más que dirigirme, una y otra vez, a una corriente llamada “paleo”, a la página web de Mark Sisson (www.marksdailyapple.com) y a una extraña fundación, la Weston A. Price Foundation, que hablaba de cosas tan aparentemente descabelladas como comer grasas saturadas y beber leche cruda. Me leí el libro “Nutrition and Physical Degeneration” de cabo a rabo y fue a partir de ese momento cuando se consolidaron mis creencias de que las dietas “tradicionales” son la base de una vida sana. Como soy una persona curiosa por naturaleza, desde entonces no he dejado de devorar libros y estudios, hablar con la gente acerca de sus experiencias, y por supuesto, experimentar conmigo misma, obteniendo resultados realmente impactantes. 

Tardé un tiempo en tomar la decisión de “volverme pública”, porque soy una persona bastante introvertida y no sabía si iba a sentirme a gusto exponiéndome de esta manera. Pero también pensaba que no era justo dejar de compartir todo lo que estaba aprendiendo, siendo consciente de hasta qué punto me había cambiado la vida y del bien que podría hacer a otras personas que se encontraban en situaciones similares, creyendo que no había salida. Al fin y al cabo, no hay manera de saber si algo te gusta a menos de que lo pruebes. Y debo confesar que cuando comencé con esta aventura pensé que sólo me iban a leer mi madre y mi marido; todavía no puedo creerme la cálida y gran acogida que está teniendo el blog. 

logofondo

¿Cuales crees que son las claves de una dieta saludable? 

Como sociedad, hemos dejado de alimentarnos con comida real y nutritiva, a muchos nos cuesta reconocer alimentos básicos, naturales y nutritivos. Y de hecho, alimentos que asumimos como saludables, son precisamente los que nos mantienen alejados de alcanzar esa salud envidiable que todos deseamos, y nos atrapan en un ciclo de problemas digestivos crónicos, obesidad, diabetes, enfermedad cardiovascular, infertilidad, depresión y un largo etcétera. Porque a pesar de que nos pueda parecer que todas estas enfermedades no tienen nada que ver la una con la otra, se encuentran íntimamente ligadas entre sí, y comparten un mismo punto de partida: el estilo de vida moderno que engloba desde malas decisiones alimentarias hasta desajustes del ciclo circadiano, pasando por estrés, falta de ejercicio (o conceptos erróneos como el “cardio crónico”), medicación y toxinas ambientales. 

Nos están bombardeando, día y noche, con mensajes publicitarios, dietas milagro y consejos contradictorios, y queremos creernos todos estos mensajes, porque queremos hacerlo bien. No es de extrañar que nos cueste saber por dónde empezar. La triste realidad es que en los últimos 60 años nos han vendido que una alimentación baja en grasas y alta en carbohidratos iba a evitar que padezcamos enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, y no sólo no ha sido así, sino que las estadísticas nos muestran claramente cómo se han disparado estas enfermedades modernas en los últimos años. 

Pienso que una de las claves de una dieta saludable es comenzar por eliminar la palabra “dieta” y su implicación temporal y de “apaño” o parche puntual. Comer bien supone darle a nuestro cuerpo lo que necesita para funcionar de forma óptima, y esta necesidad nos acompaña durante toda nuestra vida. 

También creo que es difícil, por no decir imposible, afirmar que hay un tipo de alimentación ideal para todo el mundo.

En mi caso, prefiero centrarme en todo lo que podemos comer, en lugar de todo lo que nos está “prohibido”. El lema de mi blog es: Comida Real. Sin Tonterías. Y no es por nada, pues soy una gran defensora de la comida real. ¿Qué es la comida real? Es muy sencillo: alimentos enteros, sin procesar (o mínimamente procesados) y sin refinar. Carne procedente de animales criados al aire libre y alimentados con pastos autóctonos. Pescado salvaje. Productos de la huerta locales, estacionales, orgánicos y sostenibles (que no necesariamente certificados ecológicos). Lácteos sin pasteurizar. Dentro de nuestras posibilidades, calidad siempre por encima de cantidad. Evitar todo (o casi todo) lo que se venda en cajas y bolsas de colorines. Así eliminaremos de un plumazo a los cuatro ofensores principales: aceites industriales de semillas altos en omega 6, cereales (en especial las harinas refinadas de cereales que contienen gluten), azúcar refinado y soja procesada (harina, proteína, leche). Por no hablar de aditivos químicos, colorantes y conservantes. 

Finalmente, no hay que obsesionarse con etiquetas y dietas como “paleo” o “primal”, son un punto de partida, no un dogma. ¿Esta dieta es baja en hidratos de carbono? ¿Se permiten los lácteos? ¿Cuánta proteína debo comer? ¿No debo comer judías verdes porque son una legumbre? ¿Las patatas no son paleo? Éstas son algunas de las preguntas que recibo a diario. El hecho de que un alimento no existiera durante el paleolítico, no implica que no se trate de un alimento nutritivo y beneficioso. Igual que no podemos basarnos en una única dieta de nuestros antepasados para determinar si se trataba de una dieta cetogénica o alta en carbohidratos, tampoco podemos ignorar las variaciones y necesidades de cada individuo. A unos les pueden sentar bien los lácteos crudos, otros se beneficiarán al eliminarlos. La reducción de carbohidratos puede ser ideal para algunas personas, y sin embargo llegar a ser muy nociva para otras. Al final volvemos a lo mismo: se trata de comer los alimentos de mayor densidad nutricional que podamos y ajustando a las necesidades de cada persona. Y esto se consigue volviendo a lo básico, a la comida real. 

¿Qué ha desayunado hoy Edurne Ubani?

Una taza de caldo de huesos bien calentito (¿quién necesita café teniendo caldo casero?) y unos latkes de natto, boniato y zanahoria al curry, acompañados de salsa de yogur y menta. 

¡Menudo desayuno!

Si!! Y bien rico que estaba 😉 Otros días toca paté de higaditos y pepinillos, queso de leche cruda, huevos, bacon y chucrut o restos del día anterior. Me gusta ir variando 🙂 Pero la tacita de caldo entra todas las mañanas. 

Dinos cuáles son los 5 alimentos más importantes para ti. 

Huevos (o, con mayor exactitud, sus yemas) de gallinas en regimen de pastoreo. Aportan vitamina A, colina, folato, yodo, selenio, omega 3, están deliciosos y son muy versátiles en la cocina. 

Hígado de animales que se han criado y alimentado con pastos. Es uno de los alimentos con mayor densidad nutricional que existe, la “multivitamina de la naturaleza”. Vitaminas liposolubles, vitamina B12, hierro, zinc, selenio, riboflavina y folato son algunos de los nutrientes a destacar. Además, no es necesario comer mucho más de 250 gramos semanales para aprovecharnos de todo lo que tiene que ofrecernos. 

Caldo de huesos casero. Todo el mundo debería tomarlo cada día. Barato y sencillo de elaborar, es una fantástica fuente de minerales y gelatina, y es imprescindible en tratamientos de enfermedades digestivas y “leaky gut”. 

Lácteos enteros y crudos de animales de pasto. Para quien los tolera, son un gran alimento, ricos en grasas saturadas, una muy buena fuente de vitaminas liposolubles (A, D, K2 y E) y de ácido linoléico conjugado (CLA). Si tomas los lácteos fermentados (por ejemplo, kefir), todavía mejor, pues añadirás una buena fuente de bacterias beneficiosas a tu alimentación. 

Pescado azul como sardinas, boquerones, caballa, jurel, arenque y salmón salvaje son fuentes excelentes de DHA. La mayoría de estas opciones son bastante económicas y en el caso de los pescados más pequeños incluso se pueden comer con cabeza y sin limpiar, por lo que estaríamos “comiendo el animal entero” (head-to-tail): órganos, raspas, algas fermentadas, glándulas, etc. 

Me has pedido 5, pero me voy a tomar la libertad de añadir un sexto alimento: el aceite de hígado de bacalao. Aunque muchos lo ven como un suplemento, yo lo considero un superalimento, una de las mejores fuentes alimentarias que existen de vitamina A y D. 

collagerecetas

Fotografía por Edurne Ubani.

No veo verduras ni cereales. ¿No son importantes? 

No tengo nada en contra de las verduras, todo lo contrario. Muchas de ellas me parecen deliciosas y pienso que pueden ser muy beneficiosas para la mayoría de las personas. Sin embargo, no estoy de acuerdo con las recomendaciones actuales de comer “5 raciones al día” ya que no tienen una base científica sólida y, de hecho, en ciertos casos podrían hacer más daño que bien, sobre todo en personas con problemas digestivos. Muchas verduras son altas en fibra insoluble, y a diferencia de la soluble que puede ser beneficiosa para el sistema digestivo, ésta puede llegar a ser muy irritante cuando nuestro sistema digestivo está inflamado. 

Además, a pesar de que algunas frutas y verduras tienen buenos niveles de ciertos nutrientes (y teniendo en cuenta que los humanos no somos capaces de convertir y asimilar algunos de ellos), los productos de origen animal como la carne y todos los descritos en la pregunta anterior, tienen un nivel igual o incluso más alto de esos mismos nutrientes. Aparte de eso, muchas de las vitaminas y micronutrientes presentes en los alimentos son liposolubles, es decir, no se pueden asimilar sin la presencia de grasa. Esto significa que si comemos frutas y verduras sin grasa, sólo podremos asimilar una proporción mínima de los nutrientes que podríamos asimilar si éstos se comieran con grasa. De hecho, sería interesante recordar y hacer caso de la carta que el Dr. Weston A. Price les envió a sus sobrinos en 1934, en la que les animaba a cocinar sus verduras en mantequilla. Personalmente, me gusta pensar en las verduras como sabrosos condimentos o acompañamientos para la grasa y proteína de nuestros platos y no como la parte principal de los mismos. 

En cuanto a los cereales, daría para muchísimo más que este pequeño espacio que tan amablemente me has cedido, ya que estamos hablando del alimento más básico de la alimentación actual. De hecho, y gracias a lo que nos han vendido durante décadas, si mencionamos las palabras “cereales integrales”, la mayoría de las personas las asociarán con una tercera palabra: “saludable”. Y desafortunadamente eso está muy lejos de la realidad. Los cereales producen toxinas con efectos negativos para el cuerpo humano, entre ellos los daños físicos que ocasionan en nuestro sistema digestivo, y la inhibición de la absorción de minerales y otros nutrientes esenciales. Una de esas toxinas es el gluten. Está presente en el trigo y en otros cereales muy comunes. Seguro que todos conocemos a alguien a quien se le haya diagnosticado con celiaquía – una intolerancia severa al gluten – sin embargo, quizás no seamos tan conscientes de que el gluten produce una respuesta inmune e inflamación del sistema digestivo en casi todo el mundo, sin importar si somos intolerantes al gluten o no. 

¿Nos podrías decir cuáles son los alimentos que debemos evitar si queremos estar sanos? 

¡Me estás preguntando por los cuatro jinetes del apocalipsis! He mencionado brevemente los cereales, en especial las harinas refinadas de cereales que contienen gluten. Y hemos visto que el problema no acaba con las personas que padecen de enfermedad celíaca diagnosticada y con sintomatología digestiva. De hecho, los pacientes que padecen esta enfermedad y presentan síntomas, suman poco más de un 10% de la población celíaca, el resto no presenta síntomas digestivos notables. El problema es que la enfermedad celíaca no sólo afecta al sistema digestivo, sino que puede influir en casi todos los sistemas corporales, dando paso a enfermedades tan diversas y serias como Alzheimer, tiroiditis, artritis reumatoide o diabetes de tipo 1. Lo grave de todo esto es que a diferencia de lo que ocurre en el caso del azúcar y las grasas trans, cuyos peligros suelen ser reconocidos por la mayoría de las personas, muy pocos con intolerancia al gluten tienen conocimiento de que éste pueda siquiera plantear un problema. Y me parece escandaloso, dado que las harinas refinadas son la base de la alimentación moderna. 

Los siguientes ofensores son, cómo no, el azúcar refinado y las grasas industriales como la margarina y los aceites de semillas altos en omega 6, promocionados a partir de mediados de los años 50 como alternativas saludables a las grasas saturadas. Pero me gustaría centrarme en el cuarto jinete, y a muchas personas preocupadas por su salud les puede sorprender, ya que se trata de otro alimento que se vende y publicita como algo muy saludable: la soja. Y si piensas que por no comer hamburguesas y salchichas de tofu (cómo duele juntar esas palabras en la misma frase) te has salvado de este ingrediente tan dañino, vuelve a echar un vistazo, ya que si consumes cualquier alimento procesado y envasado en esas cajas de colorines (¿recuerdas?) lo más seguro es que contenga soja en al menos una de sus formas, ya sea aceite, harina o proteína. 

¿Cómo afecta la soja a nuestra salud? Algunos ejemplos incluyen problemas de tiroides causados por disruptores endocrinos presentes en la soja, que inhiben la síntesis de importantes hormonas tiroideas como la T4 y la T3. Los fitoestrógenos también pueden provocar infertilidad y estimular el crecimiento de tumores, en especial en las mujeres. Por otra parte, los antinutrientes presentes en la soja bloquean la función de la tripsina (enzima digestiva), inhibiendo la capacidad del estómago para digerir proteína, afectando a la función pancreática y dificultando el crecimiento muscular. Por si esto no fuera suficiente, durante el procesado de los “alimentos” a base de soja, se forma glutamato monosódico (MSG), una importante neurotoxina, y aparte se les suele añadir todavía más, para hacer estos productos medianamente comestibles. 

Sólo son unos pocos ejemplos, pero si entiendes inglés, te animaría a leer el libro de la doctora Kaayla Daniel, The Whole Soy Story, acerca de los peligros de la soja. 

Pero Edurne, esto que me estás contando va en contra de todo lo que oímos en los medios acerca de la nutrición y su relación con la salud. ¿Cómo se explica esta contradicción? ¿Y cómo has llegado a tener todas estas ideas? 

Aparentemente el desacuerdo es diametral, aunque cuando hablamos de alimentación tiene que haber puntos en los que todos estamos de acuerdo. Por ejemplo, no se me ocurre ningún libro o experto en nutrición que opine que la comida envasada en una caja o bolsa de colores sea mejor que la comida real. Las verduras pueden y generalmente deberían consumirse con toda tranquilidad, incluso apostaría que la mayoría de los que nos alimentamos de esta forma consumimos muchas más hortalizas que la mayor parte de los vegetarianos. Sin embargo, existen puntos en los que estamos en total desacuerdo, y son éstos los que causan los mayores choques: el consumo de cereales, las grasas saturadas (y las grasas en general) y la carne roja. De hecho, si evitas la comida procesada y te pasas a lo ecológico, seguro que a nadie le importa. Sin embargo, di que cocinas tus alimentos con manteca de cerdo casera y te comes una docena de huevos semanales, sin que aparezcan por tu panorama culinario ni panes, ni cereales de desayuno, ni pasta, y verás cómo todos los que te rodean, instantáneamente se convierten en nutricionistas o cardiólogos. 

Con las recomendaciones actuales acerca de la nutrición, ocurre lo mismo que con muchas de las recomendaciones en torno a la salud que nadie cuestiona: una vez que han comenzado a moverse en una dirección, es muy complicado alterar su rumbo. Y cuando su veracidad es cuestionada, incluso la tesis más rigurosa se puede ver silenciada. Y no me refiero a teorías malintencionadas, sino a personas, profesionales y entidades que apoyan y defienden estas recomendaciones basándose en posturas erróneas. Por poner uno de los ejemplos más claros y sangrantes: el mito del colesterol y las grasas. Todo comenzó con el estudio de los 7 países de Ancel Keys, en el que examinó las tasas de enfermedad coronaria en decenas de países en busca de apoyo para su hipótesis de que la ingesta de grasas saturadas se correlacionaba con una alta mortalidad cardiovascular. Pudo juntar un grupo de 7 países que se ajustaban al perfil que buscaba, pero entretanto tuvo que descartar otros 14 países que mostraban poca o nula correlación. Al querer mostrar una teoría fijada previamente, Keys se centró únicamente en la evidencia que la apoyaba. 

Lo positivo de todo esto es que las cosas pueden cambiar, incluso lo que parece tallado en piedra no es inamovible y más todavía con la información que tenemos a nuestro alcance hoy en día. Se está haciendo cada vez más difícil que las recomendaciones nutricionales infundadas se acepten sin oposición. Es cierto que la gran mayoría continuará siguiendo los consejos de las tertulias mañaneras de la televisión o lo que nos cuenten los medios acerca del último estudio patrocinado, pero también lo es que hay muchas personas que están haciendo un gran trabajo para ayudarnos a tomar el control de nuestra propia salud. Ya no tenemos que conformarnos con creer lo que nos cuentan, tenemos acceso a toda esa información y capacidad para llegar a nuestras propias conclusiones. 

Cuéntanos qué tipo de contenidos compartes en tu blog, Eva Muerde La Manzana, y qué te gustaría conseguir con él. 

Mi intención con el blog es hacer que toda esta información resulte más asequible a todas aquellas personas que sienten que algo no va bien pero no saben por dónde empezar. Cuando te encuentras en una situación semejante y comienzas a leer y a informarte, al principio todo puede resultar muy abrumador, confuso y restrictivo. De un día para otro, de repente hay muchos alimentos que se nos presentan como prohibidos; esto de por sí ya es bastante duro en una sociedad en la que todavía somos pocos los que pensamos, nos alimentamos y actuamos de una forma similar. Pero no se trata sólo de eso; hay otras cuestiones: ¿Qué hago ahora que mis básicos diarios han desaparecido? ¿Qué como ahora que el pan, los cereales, la leche pasteurizada y la pasta han sido expulsados de mis platos? ¿Dónde puedo conseguir estos alimentos? Lo que pretendo es mostrar a todos mis lectores que no sólo es posible llevar una alimentación y un estilo de vida diferente, sino que es fácil e incluso divertido comer y vivir con una filosofía de dieta tradicional. Además, hay algo que me parece importantísimo: no se trata únicamente de lo que dejamos de comer, tampoco se trata de una proporción concreta de macronutrientes, ni si estamos hablando de una alimentación baja en hidratos de carbono o no. Me preocupa mucho más la calidad de todos los alimentos que seguimos sirviendo en nuestras mesas, el apoyo hacia todas aquellas personas que trabajan la tierra y los animales de forma holística y sostenible, y mantener un compromiso responsable, tanto hacia nosotros mismos como hacia nuestro planeta. Hoy en día, nos cuesta mucho reconocer alimentos básicos, naturales y nutritivos y uno de mis deseos es mostrar lo sencillo que puede ser volver a esto. Por ello, aparte de numerosos artículos informativos, también comparto recetas y técnicas tradicionales de preparación culinaria con los medios de los que disponemos en la actualidad. Es decir, procuro casar todo lo bueno del ayer con las facilidades de hoy, porque está claro que la intención no es la de volver a ninguna cueva. 

¿Puedes compartir con nosotros algunos de tus próximos proyectos? 

Pues ya que me lo preguntas, aprovecho para hacerme un poco de publicidad, y es que mi proyecto más reciente está a punto de salir a la luz. Se trata de una tienda online en la que llevo trabajando duro durante estos últimos meses. En un principio, me mostraba reacia a esta idea, montar una tienda nunca había estado entre mis planes. Pero tras la insistencia de un gran número de mis lectores y experimentar de primera mano la dificultad en conseguir ciertos ingredientes que son de uso diario en nuestro tipo de alimentación, encontrar una oferta limitada, demasiado cara y no satisfactoria de productos y encontrarme cara a cara con la imposibilidad de conseguir básicos para la despensa, el hogar y el aseo personal en un mismo lugar, decidí embarcarme en esta aventura. 

La lista de proyectos futuros sigue creciendo, y a pesar de que hay algunos que todavía no quiero hacer públicos, me gustaría compartir con los lectores de Blog Disidente que entre ellos se encuentra la intención de continuar con la difusión de la leche cruda, así como de facilitar información y acceso para todos a la carne de vacuno criado y alimentado exclusivamente con pastos. Conseguir una carne así fue una de mis grandes luchas, hace ya unos cuantos años, y cuando comencé con el blog, hace apenas un año, ésta fue una de las cosas que quise compartir con todos mis lectores. Gracias a la colaboración de los ganaderos de Gavisa, que han apostado por mí y por todos nosotros, puedo decir que hemos sido pioneros en ofrecer este tipo de carne en nuestro país, y la acogida de esta iniciativa ha sido tan brutal que veo un futuro verdaderamente esperanzador, a pesar de encontrarnos todavía en el inicio de este movimiento tan emocionante. 

Gracias Edurne, ha sido un honor tenerte como invitada en mi blog. Como sabes, te admiro desde que conocí tu blog y pienso que estás haciendo un trabajo sensacional. ¿Hay alguna cosa más que quieras compartir con mi audiencia? 

Muchas gracias a ti, Mónica, por invitarme. Me gustaría cerrar la entrevista con la siguiente reflexión. Tratándose de una cosa tan importante, el progreso que hemos comentado va a ser lento y gradual. No podemos esperar que todo cambie de golpe. Es igual que lo que ocurre cuando cambiamos a una alimentación similar a la que propongo: después de eliminar el azúcar y los cereales de nuestra dieta, los primeros días, incluso las primeras semanas, pueden ser muy duros. Sin embargo, cuando empezamos a ver resultados – pérdida de peso, recuperación de la energía, ausencia de dolores de cabeza, desaparición de hinchazón y gases – todo se vuelve mucho más fácil. Todos hemos experimentado estas mejorías, en mayor o menor medida, y es por esta razón por la que continuamos con este estilo de vida. 

Lo mismo ocurre a gran escala. Afortunadamente cada vez podemos contar con un mayor número de personas dispuestas a compartir sus conocimientos, un número creciente de blogs en internet, tanto en España como en otros países. Y todos tenemos nuestra perspectiva particular, algunas más cercanas que otras, pero lo importante es que nuestro objetivo es muy similar: demostrar que las prácticas y recomendaciones que nos han hecho durante los últimos 100 años nos han perjudicado mucho más de lo que nos han beneficiado.

¡Bravo Edurne! Se puede decir más alto pero no más claro.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Alimentación, Alimentos fermentados, Colesterol, Entrevista, Gluten, Leche cruda, Salud y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

46 respuestas a Entrevista con Edurne Ubani, de Eva Muerde La Manzana

  1. Elena dijo:

    Ha sido un placer leer la entrevista, hacia mucho que no leia algo tan interesante, también redactado que llega a todo el mundo.

    • Hola Elena!
      Muchas gracias por tu comentario. Yo no me canso de releer la entrevista. Edurne ha hecho un trabajo excelente.
      Un saludo!
      Mónica.

    • Edurne dijo:

      Muchas gracias, Elena. Uno de mis objetivos precisamente es el de intentar que toda esta información sea un poco más accesible a todos.
      Un saludo,
      Edurne

  2. Teresa dijo:

    Creo que como muchos de sus seguidores siento una gran admiración y respeto hacia Edurne. Es una persona super inteligente, dulce, generosa y respetuosa con todos. Muchas gracias por acercárnosla un poco más, la entrevista es alucinante. Enhorabuena a las dos.

    Saludos, Teresa

  3. Gabriel dijo:

    Muy bien Edurne, todo clarito y bien explicado , a ver si poco a poco ( que yo creo que si) se van cambiando las ideas erróneas sobre alimentación que tanto empeño ponen en asentar , los panaderos/pastelros, vendedores de drogas ( legales ), los de bolsas de colorines, etc….

    • Gracias Gabriel!
      Yo también creo que poco a poco las cosas irán cambiando.
      Los de las bolsas de colorines lo llevan crudo 😉
      Mónica.

    • Eva Muerde La Manzana dijo:

      Me alegra que te haya gustado, Gabriel. Creo que las cosas comienzan a moverse en buena dirección, pero esto es como una gran montaña y va a ser algo muy lento y gradual.
      Saludos,
      Edurne

  4. Antonio dijo:

    Hola, muy interesante la entrevista. Una pregunta para Edurne, ¿cómo estás de la alergia? Especialmente de la rinitis.
    Saludos.

    • Hola Antonio!
      Me alegra que te interesara la entrevista. A ver si se pasa Edurne por aquí para contestar tu pregunta.
      Saludos.

    • Eva Muerde La Manzana dijo:

      Buenos días Antonio. Una de las mejoras más radicales y evidentes en mi estado de salud fue precisamente en el tema de la alergia, tanto a nivel dermatológico como la rinitis. A día de hoy puedo decir que estoy bien prácticamente al 100%, y es algo que hace algunos años nunca me hubiera podido imaginar.
      Saludos,
      Edurne

  5. Reme dijo:

    Gracias Mónica por esta entrevista. Todo bien entendible y en la que hemos podido conocer un poquito más de la historia de esta persona tan maravillosa, Edurne, que comenzó con este estilo de vida creo que como todos… por ver si estos cambios nos hacían algún bien a nuestro cuerpo, a nuestra vida. Y sin duda alguna el cambio ha sido para mejor, por lo menos en mí y en varios casos más que conozco. Es cierto que cuesta, cuestan los cambios para todos, pero poco a poco se conseguirá, aunque si ves a cierta gente (como la que a diario me rodea) te das cuenta que hay gente muy ciega y que quiere seguir siendo ciega, que es lo peor, y que cuando dices algo referente a este estilo de vida (comida, ejercicio, etccc) te toman como a una loca! Es lo que nos toca vivir!

    • Hola Reme!
      Gracias a ti. Es un privilegio poder conocer mejor a Edurne. Desde aquí le agradezco que accediera a hacer esta entrevista, y encima con tanta honestidad. Por las visitas que estoy teniendo hasta ahora está siendo todo un éxito!
      Saludos,
      Mónica.

    • Eva Muerde La Manzana dijo:

      Los cambios no son fáciles para nadie, al fin y al cabo somos animales de costumbres. Hace años, al principio de descubrir todo esto y de comenzar a notar los primeros cambios positivos en mi cuerpo, quería que todos los que me rodeaban se dieran cuenta y se preocuparan por cambiar. Sobra decir que me llevé muchas decepciones. Ahora mi filosofía es otra, hago lo que puedo para hacer publica toda esta información y que se encuentre al alcance de todos, y de esta manera intento hacer posible que cada uno pueda llegar a ello cuando surja la necesidad o el momento “cambio de mentalidad”.
      Un saludo,
      Edurne

  6. Sel dijo:

    Qué decir de estas dos chicas!? Las dos increíblemente inteligentes, creativas, solidarias y para el colmo guapísimas, tanto por dentro como por fuera. Muchas gracias por vuestra labor. Como lectores somos muy afortunados de contar con bloggers así. Seguid así. Muak muak

  7. Alex Casas dijo:

    Me uno a las felicitaciones. Ya me uní hace bastante tiempo a la lectura de vuestros blogs. Lo que está haciendo Edurne y sobre todo COMO lo está haciendo es increíble. Muchas gracias a ambas por mostrar LUZ en este camino que, ya sea porque está dentro de una cueva oscura de hace millones de años o en un túnel lleno de humo negro de la era actual, lo que está claro es que cuesta vislumbrar en él UN MONTÓN!!!

    • Gracias Alex!
      Un placer andar por ahí con una linternita 🙂
      Saludos,
      Mónica,

    • Eva Muerde La Manzana dijo:

      Alex!! 🙂 Me ha alegrado verte también por aquí. Como siempre, muchas gracias. Si todos vamos iluminando un poco, será más fácil salir de los caminos tenebrosos 😉
      Saludos,
      Edurne

  8. Sergio G dijo:

    Estoy de acuerdo, flipante entrevista. Edurne, desde que has aparecido en el panorama has cambiado las vidas de muchas personas, supongo que ya sabes lo importante que eres para tanta gente e imagino que también tendrás momentos en los que te saturas de todo esto, pero me gustaría que sintieras el aprecio y el agradacemiento de todos nosotros. Eres muy grande.
    Enhorabuena también por tu elegancia en tu manera de comunicarte, como han dicho antes el respeto que muestras y la serenidad con la que transmites tus muchos conocimientos, sin agresividad y sin malas palabras. Como bien dice Mónica, bravo Edurne.

    También quiero dar las gracias a Mónica, te descubrí gracias a Edurne y quiero agradecer la labor que estás realizando con el material que traduces para todos nosotros, y por supuesto por esta acertadísima entrevista.

    Un abrazo a las dos.

    • Muchas gracias Sergio!
      Me alegra mucho que Edurne sirviera de conexión entre nosotros.
      Bienvenido a Blog Disidente!
      Monica.

    • Eva Muerde La Manzana dijo:

      Hola Sergio, quiero que sepas que yo también aprecio y agradezco tus comentarios.

      Y Mónica, qué decir de Mónica… Que es una crack y está haciendo cosas muy grandes!!

  9. Jesús dijo:

    Plas, plas, plas.
    Un placer de entrevista.
    Mi iniciadora en el mundo del fermento, gracias por aquellos granos de kefir y el scoby que tan amablemente me donaste.
    Acabo de suscribirme en este blog, que gracias a esta entrevista he descubierto. Un abrazo.

  10. Marian dijo:

    Me encanta el blog de Edurne, lo sigo desde hace tiempo. Respecto a lo de la tienda online, me encanta y espero poder encontrar en ella mucho de los productos de los que habla en el blog y que son difíciles de conseguir.
    Saludos

  11. quique pastor dijo:

    Interesantísima la experiencia vital de Edurne y en cuanto a sus propuestas de cambio de hábitos alimentarios habrá que ir probando poco a poco, ya que chocan con lo que hemos creído siempre que era lo saludable. Una cosa es incuestionable, los platos que prepara Edurne tienen que saber a gloria, a tenor de la excelente presentación y el mosaico de colores se ve que les ha puesto mucho cariño. Dan ganas de colarse a escondidas por la ventana de la cocina y escapar con lo que quepa en las manos y la boca, como hacíamos de canijos cuando la madre estaba preparando algún dulce.
    Edurne, Mónica, enhorabuena por vuestro trabajo y muchas gracias.
    Saludos
    Quique Pastor

    • Hola Quique!
      Qué bien verte por aquí 🙂
      Si es que Edurne tiene mucho arte, me alegra que te haya gustado. A mí también me entran ganas de colarme, jeje.

      Yo pienso que la propuesta de Edurne y de la Fundación Weston A. Price va muy bien con nuestras tradiciones. La única excepción sería con los cereales, en concreto los que contienen gluten. La Fundación Weston A. Price fomenta el consumo de todo tipo de cereales, incluso los que contienen gluten, pero siempre que se preparen adecuadamente a través de remojado o fermentación (lo que es el pan de masa madre) y que se utilicen variedades de trigo más antiguas, tipo espelta o incluso einkorn. A mí su propuesta me atrae bastante, y eso que yo personalmente no consumo gluten porque tengo identificada una reaccón de inmunidad. En mi opinión si alguien está sano no hay motivo para evitar los cereales tal y como los recomienda la FWAP.
      Saludos,
      Mónica.

    • Quique, voy a tener que poner vigilancia en mis ventanas!!! xDD

  12. Delissin dijo:

    Me ha encantado y emocionado la entrevista! Felicidades Mónica y Edurne.
    Para l@s que buscamos la forma de mejorar nuestra salud de forma natural, es inspirador leer historias como la de Edurne.

    Os había escrito un supermensaje, pero se me ha borrado *.*

    Así que simplemente os diré que el proyecto de la tienda me parece muy interesante.
    Que por nuestras tierras surjan cositas así es esperanzador.

    Hoy he visto un folleto de publicidad de un super y todo absolutamente todo estaba empaquetado y manipulado 😦

    Estoy contenta de ir a menudo al mercado y estar comiendo el 95% del tiempo alimentos sin procesar. Mis últimos descubrimientos han sido una miel cruda de la zona y carne de cerdos criados al aire libre!! Guauu!

    Un abrazo!

    Yedah

    • Hola Yedah,
      Me alegra saber que te ha gustado la entrevista, pero sobre todo me alegra que estés tan ilusionada en este viaje hacia la salud! Cuesta un poco pero verás como poco a poco vas encontrándote mejor. A mí me costó hasta 4 años recuperarme de mis problemas, aunque como dice Edurne este viaje nunca se acaba. El consumo de alimentos en su estado natural es imprescindible para conseguirlo. Te amino a mantener tu mente abierta y a probar distintas cosas, que nunca se sabe cuándo se va a dar en el clavo.
      Lo de los cerdos al aire libre me parece maravilloso, compartes tu fuente con nosotros?

      Un abrazo,
      Mónica.

      • Delissin dijo:

        Hola Mónica,

        Si que tengo ilusión por mejorar. De hecho comparado con hace unos años, se puede decir que estoy mucho mejor. Pero queda un gran camino por delante. Quiero vovler a hacer ejercício en mayor o menor medida 🙂

        Mi fuente 🙂 es ir al mercado de Vitoria-Gasteiz, buscar la carnicería que tiene un sello de Label Vasco de calidad fuera. En la carne que está criada al aire libre lo ponen en unos cartelitos. No tienen grandes cantidades, por lo que no creo que envien x correo.

        No venden todas las partes del cerdo. Por ejemplo pregunté por el hígado (mmm…) y me dijeron que lo usaban para hacer paté.

        Venden el solomillo y filetes del lomo. Pero volveré a insistir y les preguntaré por la manteca :)) para cocinar con grasita buena!

        Lo que sí, es que en cada mercado se pueden encontrar pequeños grandes tesoros como este 🙂

        • Hola Yedah!
          Muchas gracias por compartir la información, seguro que será útil para alguien de tu zona, y para todos en general como buen ejemplo de lo que hemos de hacer, ir al mercado y hacer preguntas.
          A ver esa manteca si la consigues. Yo la utilizo a menudo para freír patatas… quedan muy buenas 🙂
          Respecto al ejercicio, está claro que es muy bueno hacerlo, pero cada uno tiene que adaptarse al nivel que pueda. A veces nos obsesionamos con correr u otras modalidades de ejercicio intenso, cuando nuestro cuerpo necesita descanso y un ejercicio más light como símplemente caminar, que es sanísimo. No digo que sea tu caso, pero a mí desde luego en su día me pasó.
          Un abrazo y mucha suerte!
          Mónica.

    • Eva Muerde La Manzana dijo:

      Gracias, Yedah.
      Lo cierto es que no nos lo ponen nada fácil, como bien dices, lo que más abunda son los alimentos ultra-procesados. Pero como dicen los anglosajones, “where there is a will, there is a way”, o lo que es lo mismo, querer es poder. Y posibilidades tenemos muchas.

      Un abrazo,
      Edurne

      • Delissin dijo:

        Totalmente de acuerdo Edurne!

        En Londres alucinaba con la cantidad de comida-listaparacomer-envasada que se vendía, y al volver, vi con pena que aquí también se está poniendo de moda.

        Yo también creo que tenemos la posibilidad de hacer las cosas a nuestra manera. Además tengo fé en la humanidad. Porque aunque parezca que en general está todo fatal siempre hay personas y pequeños grupos que hacen que se mantenga cierto equilibrio y que no se vaya todo al garete.

        Esperanza y cada uno a aportar su pequeño granito de arena.

        Abrazos!

  13. Pau dijo:

    Buenas,

    Muy interesante la entrevista, como todo lo que subes aquí 🙂

    Sobre la alimentación paleo y las dietas low-carb en general, hay una duda que tengo desde hace tiempo y que no he visto respuesta por ningun lado, que hay del ácido úrico y de la gota?

    Muchas gracias.

    • Muy buenas Pau!
      Me alegro de que te haya gustado 🙂
      Respecto al tema de la gota, pues yo no soy una experta ni mucho menos en estos temas, pero desde mi punto de vista una dieta equilibrada como la que comían nuestros antepasados no tendría por qué producir problemas, aunque contenga vísceras y marisco, siempre en cantidades moderadas, como todo. No se trata de comer exclusivamente estos alimentos, sino de incluirlos como una parte de la dieta, sin tenerles miedo.
      Por otro lado, ni la dieta paleo ni la dieta low-carb tienen por qué incluir cantidades excesivas de proteínas. De hecho en los últimos tiempos el énfasis se hace más en el consumo de grasas saludables que de proteínas (mantequilla, manteca, aceite de coco, aceite de oliva, aguacate, cortes grasos de carne, aceite de hígado de bacalao, etc). Esto está sujeto a interpretaciones, ya que no existe una dieta paleo o dieta low-carb universal.
      Yo personalmente no sigo estas dietas, aunque las considero potencialmente saludables, en particular la dieta paleo o ancestral con abundancia de grasa animal. Sobre esto hay muchísima polémica ahora mismo en el mundo anglosajón, aunque al final todo se reduce a un problema de definiciones. La dieta low-carb es más extrema y solo me plantearía intentarla si tuviera un claro problema con mi metabolismo. Hay muchas voces diciendo que el consumo de carbohidratos no refinados es importante para la salud humana.
      Para mí la referencia básica en temas de alimentación es la web de la Fundación Weston A. Price, http://www.westonaprice.org. La he consultado, y he visto que la gota aparece principalmente en personas obesas, que claramente tienen un problema con su metabolismo.
      La gota se asoció al consumo excesivo de carnes y mariscos porque estos contienen proteínas ricas en purinas, que a su vez producen ácido úrico como un subproducto de su metabolismo. Pero esta teoría podría ser demasiado simplista, existiendo otros factores a tener en cuenta como la resistencia a la insulina. A menudo el cuerpo nos sorprende con mecanismos mucho más complejos de lo que nos pensamos.
      Si quieres puedes leer el artículo entero aquí: http://www.westonaprice.org/ask-the-doctor/gout?qh=YTo4OntpOjA7czo0OiJ1cmljIjtpOjE7czo0OiJhY2lkIjtpOjI7czo1OiJhY2lkcyI7aTozO3M6NzoiYWNpZGl0eSI7aTo0O3M6NjoiYWNpZGljIjtpOjU7czo2OiJhY2lkJ3MiO2k6NjtzOjY6ImFjaWRlcyI7aTo3O3M6OToidXJpYyBhY2lkIjt9

      Espero que sea de ayuda,
      Mónica.

  14. Maravillosa la entrevista y todos los comentarios de después. Es una suerte haberos encontrado. Gracias 🙂

  15. Marta dijo:

    Gracias amigas! Es muy importante para nosotros, que “engendramos” y trabajamos en una granja orgánica, sentirnos apoyados y valorados. Nuestros animales y plantas crecen en libertad y creemos que este es el principio de una comida sana y regenerativa. Yo, que por desgracia solo conocí la leche de brick y la comida envasada en llamativos envoltorios, agradezco y valoro la información que nos dais. Buen trabajo.

    • Hola Marta!
      Yo también me crié con leche de brick y con “alimentos” envasados…. argh.
      Gracias a ti por llevar a cabo la noble profesión de granjera 🙂
      Bicos,
      Mónica.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s